Conozca la increíble dieta que va a salvar el planeta

La alimentación es la gran herramienta para mejorar nuestra salud y el medio ambiente. El informe EAT-Lancet nos enseña cuál es la dieta más saludable y sostenible, y nos anima a difundirla por toda la humanidad.

Un informe que ¿cambiará el mundo?

La prestigiosa revista científica The Lancet ha publicado el documento “Alimentación en el antropoceno: la comisión EAT-Lancet”.

En él, propone un modelo de alimentación que es, a la vez, saludable y sostenible con el medio ambiente en todo el mundo.

El informe es fruto del trabajo de más de dos años de la comisión EAT-Lancet, formada por 37 especialistas de 16 países con experiencia en salud humana, agricultura, ciencias políticas y sostenibilidad ambiental.

La comisión ha realizado una extensa revisión de los estudios científicos que relacionan alimentación y patrones de dieta con salud y resultados medioambientales.

El resultado del informe es una dieta ideal basada en la evidencia científica y unos objetivos mundiales para conseguir un sistema alimentario sostenible.

La dieta ideal: saludable y sostenible

La dieta “ideal” que recomienda el informe está basada en:

  • Muchas verduras, frutas, cereales integrales, lácteos, legumbres, frutos secos y aceites insaturados (como el de oliva).
  • Poco pescado y pollo.
  • Nada o muy poca carne roja, carne procesada, azúcar añadido, cereales refinados y tubérculos con almidón (patatas).

Cantidades aproximadas de cada grupo de alimentos para una dieta sostenible y saludable. Los números son orientativos, hay bastante margen de variación.

La mayor parte de nuestra alimentación debe estar basada en verduras, cereales integrales, frutas y lácteos. Las fuentes de proteína deben ser, por este orden: legumbres, carne de ave, pescado, frutos secos y huevos.

La mayoría de nuestras kilocalorías debe provenir de los cereales integrales, de las legumbres y de los aceites insaturados (p.ej. de oliva) .

En definitiva, se trata de una dieta con mucho componente vegetal y poca presencia de alimentos animales. Este patrón de dieta es válido para todas las culturas y sistemas alimentarios del mundo, y puede adaptarse a las diferentes realidades locales.

Buena para la salud

Sabemos de sobra que la mala alimentación es un gravísimo problema de salud pública. El informe menciona que las dietas insanas causan más enfermedades y muertes que el tabaco, el alcohol y otras drogas y el sexo inseguro juntas.

Más de 800 millones de personas no comen lo suficiente, y otras 2.000 sufren problemas derivados de una mala dieta, como obesidad o diabetes.

Si la humanidad siguiera la dieta propuesta por The Lancet, se podrían evitar 11 millones de muertes cada año en todo el mundo.

Esto supone más o menos evitar el 20% de las muertes, un número astronómicamente grande. Esta dieta prevendría enfermedades crónicas como el cáncer, las enfermedades del corazón, la obesidad o la diabetes.

Buena para el planeta

La dieta sostenible tiene varias características que la hacen ideal para el planeta:

  • No usa más terreno de cultivo que el actual.
  • Protege la biodiversidad.
  • Reduce el consumo de agua y lo gestiona responsablemente.
  • Reduce la contaminación por nitrógeno y fósforo.
  • No produce emisiones de CO2.
  • No produce más emisiones de metano y óxido nitroso que en la actualidad.

Adoptar esta dieta es necesario para reconducir nuestro sistema de producción de alimentos, que está casi fuera de control y es uno de los principales causantes del cambio climático, de la pérdida de biodiversidad, de la escasez de agua, de la contaminación química, etcetera.

Deberes para casa

Para que la humanidad siga esta dieta es necesario reducir más del 50% de nuestro consumo actual de alimentos insanos, como la carne roja y el azúcar, y duplicar nuestra ingesta de alimentos sanos (frutos secos, fruta, verduras, legumbres…). ¿Cómo lo conseguimos?

El informe da una serie de recomendaciones a los gobiernos de todo el mundo: firmar compromisos internacionales, reorientar las prioridades en la agricultura (pasar de la “cantidad” a la “calidad”), desarrollar nuevas estrategias de gestión de la tierra y los mares, reducir el desperdicio de alimentos a la mitad… En definitiva, nada menos que una “Gran Transformación de la Alimentación“.

Esta tarea no será nada fácil, pero propongo algunas cosas que podemos empezar a hacer hoy:

  • Intenta seguir la dieta sana y sostenible dentro de tus posibilidades. Empieza con algo sencillo, como reducir tu consumo de azúcar, o tírate a la piscina y cambia tu dieta de la noche a la mañana.
  • Intenta convencer a otras personas para que sigan esta dieta. Sean familiares, amigos, compañeras, desconocidos… Tenemos más influencia de lo que creemos, a veces solo con dar un buen ejemplo. Comparte esta información con personas que puedan estar interesadas, saca el debate en alguna ocasión… Intenta persuadir y atraer a más personas a la causa, de forma amable y respetuosa.
  • Si puedes crear un impacto mayor, hazlo. Si tienes voz y te respetan en tu trabajo, en tus grupos sociales… es una buena oportunidad para crear un cambio de cultura. Cambia las comidas o picoteos habituales para que sean más vegetales y menos animales, empieza un club de lectura sobre dieta y salud, coloca carteles por tu oficina… hay mil posibilidades.
  • Vota con tu tenedor y con tu voto. Elige a representantes políticos que fomenten la alimentación saludable y sostenible. Si te mueves en grupos activistas o políticos, defiende las medidas para conseguir una sociedad más nutritiva. Crea o únete a redes de personas comprometidas con la nutrición.

La tarea por delante es apasionante, y en juego está nuestra salud y la del planeta. Es hora de ponernos manos a la obra, y ¿por qué no empezar hoy?

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